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Dani Collada

Cómo configurar Claude Projects: dos estantes, no una carpeta

Claude como sistemaPublicado el 2026-08-29

Cómo configurar Claude Projects: dos estantes, no una carpeta

Tienes tus nueve piezas definidas. Las nueve. Las sueltas dentro del proyecto y lo que sale sigue oliendo a promedio. Casi todo lo que se escribe sobre cómo configurar Claude Projects explica dónde se pulsa para subir archivos. El fallo no está ahí. Está en que un contenedor y una carpeta no son lo mismo, y nadie lo avisa.

Un proyecto parece una carpeta, y ahí empieza el desastre

La interfaz invita a tratarlo como un cajón. Arrastras la voz de marca, dos guiones que salieron bien, cuarenta PDF sin ordenar, y esperas que el modelo se apañe. Lo hice yo: cargué todo junto, como quien echa la despensa entera a la olla y confía en que el fuego decida el plato.

No es fallo tuyo ni de la herramienta. Claude ordena lo que le das según cómo se lo das. Si le llega un montón, lee un montón. Y ante un montón no reconoce tu criterio: lo promedia con el de todos. Aquí no vengo a reexplicar las nueve piezas y qué decide cada una. Vengo a decirte dónde va cada una.

¿Qué va en las instrucciones del proyecto y qué va en los archivos?

En las instrucciones del proyecto va lo que Claude debe leer antes de cada respuesta: Intención, Identidad y Restricciones. En los archivos va lo que solo consulta cuando le hace falta: Contexto y Referencias. Las instrucciones dirigen. Los archivos informan. Mezclarlos convierte tus límites en sugerencias.

El contenedor no es un estante. Son dos

Hay una capa que Claude lee antes de contestar, en cada conversación del proyecto, sin que se lo pidas. Es la dirección persistente. Está siempre encendida. Y hay otra capa que no lee entera cada vez, sino que abre cuando la necesita. Ese es el corpus.

La dirección manda. El corpus informa. Con esa distinción sola ya puedes colocar dos piezas hoy mismo: tu Identidad y tus Restricciones no son material de consulta. Son dirección. Y eso es exactamente lo que cambia entre trabajar en un proyecto y trabajar en un chat suelto: en un proyecto, la dirección tiene un sitio físico.

Nueve piezas, dos estantes: la asimetría que lo explica todo

El contenedor tiene dos estantes. Tu sistema tiene nueve piezas. No caben una a una, y ese desajuste es todo el trabajo.

Las tres que van siempre encendidas

La Intención: para qué existe esto y qué debe sentir quien lo consume. La Identidad: lo que siempre eres. Y las Restricciones: lo que no eres nunca. Esas tres, en la capa que Claude lee antes de cada respuesta.

Las dos que Claude consulta

El Contexto —tu realidad concreta, no la media de tu sector— y las Referencias —lo que ya te funcionó—. Ese material se consulta. No se obedece. Y ahí está el error caro: si entierras las Restricciones en un archivo, entre otros cuarenta, Claude no las trata como frontera. Las trata como opinión. Sin restricciones, la herramienta va hacia lo más probable. Y lo más probable es el promedio. Por eso lo que nunca escribes tiene que estar escrito arriba, no archivado abajo.

Las cuatro que no son estante

La Producción y la Auditoría no son información. Son verbos: cómo se hace y cómo se revisa antes de dar algo por bueno. Van como conducta, no como documento. El Aprendizaje es lo único que cambia cada semana; guardado como archivo, envejece el mismo día. Se vuelve a poner sobre la mesa al empezar cada sesión. Y la Publicación vive fuera: esa decisión sigue siendo tuya.

Lo que pasó cuando lo monté mal en mi propio laboratorio

El Cuchinero es donde pruebo esto antes de contarlo: cocina de siempre, guiones propios. En la dirección persistente de su proyecto va su Identidad —voz costumbrista, registro de autor, nada de tutorial de receta— y sus Restricciones: no sonar a canal de recetas de cualquiera, no explicar de más, no romper el tono. En el corpus, aparte, el Contexto y los guiones que de verdad funcionaron.

La primera vez lo cargué mezclado. Todo junto, como una carpeta. Claude me devolvió recetas correctas. Correctas y de nadie: exactamente el texto que podría haber firmado cualquiera. Lo volví a montar separando dirección de material. Mismo canal, mismo modelo, mismos archivos, mismo tema. Y el resultado volvió a sonar al canal.

Un solo proyecto, un solo montaje repetido dos veces, sin elegir el mejor resultado de una tanda. No es una ley: es un caso que puedes repetir con el tuyo. Lo que cambiaría al repetirlo es el material; lo que no cambia es que la separación fue lo único que toqué.

El error que vuelve cuando ya entendiste los dos estantes

Cuando alguien capta que hay dos capas, la tentación es meter absolutamente todo en una de las dos. No lo hagas.

El contenedor guarda lo que no cambia. Tú traes lo que sí.

Dos columnas antes de tocar la herramienta

Coge tu próximo proyecto y, antes de subir un solo archivo, párte una hoja en dos. Izquierda: qué es dirección que debe estar encendida en cada respuesta. Derecha: qué es material que Claude solo consulta. Y en la columna izquierda escribe una línea concreta: qué frase, si apareciera en un texto firmado por ti, te haría decir al instante que eso no es tuyo. Esa línea es la frontera, y sin ella no hay identidad, hay atributos sueltos.

La herramienta produce probabilidad. La dirección produce identidad. Un proyecto no es donde guardas tu marca: es donde tu marca decide antes de que se escriba una palabra. Y cuando lleves tres proyectos escribiendo la misma columna izquierda, vas a querer un documento que la fije una vez. Eso ya es otra cosa, y tiene nombre.

Preguntas frecuentes

¿Puedo poner las nueve piezas en las instrucciones del proyecto?

No conviene. Las instrucciones son la capa que Claude lee antes de cada respuesta: ahí caben Intención, Identidad y Restricciones. Contexto y Referencias funcionan mejor como archivos de consulta, y Producción, Auditoría y Aprendizaje son órdenes de conducta o estado que se reinyecta, no documentos.

¿Por qué Claude ignora mis restricciones si están en un archivo?

Porque un archivo del proyecto se consulta, no se obedece. Si el límite vive entre otros documentos, el modelo lo lee como información de fondo y no como frontera. Escrito en las instrucciones del proyecto, condiciona cada respuesta desde el principio, sin que haya que recordárselo.

¿Qué hago con el aprendizaje de cada semana en un proyecto de Claude?

No lo archives como documento fijo: envejece el mismo día que lo guardas. El aprendizaje es lo único que cambia constantemente, así que funciona mejor traído a mano al empezar cada sesión, en las primeras líneas de la conversación, como estado actual del proyecto.